Ampliación de terraza

Ampliación de terraza

Hoy os hablamos de una de esas obras que tanto nos gustan. Obras que suponen una pequeña inversión pero reportan unos grandes beneficios para el cliente.

En este caso, nos encontramos con un pequeño vuelo que hacía las funciones de terraza. Sin embargo, dado su pequeñas dimensiones sólo valía para colocar algunas macetas y poco más. Os vamos a contar como hemos cambiado esto para convertirlo en un nuevo lugar de reunión para la familia. No obstante, por aparentemente sencillo que parezca, es una obra mayor en la que se modifican aspectos estructurales de la vivienda, por lo que cada obra debe ser supervisada y estudiada por personal cualificado.

El primer problema al que nos enfrentamos antes de empezar la obra, era que el solado existente ya no se fabricaba. Lógicamente, los clientes no quería levantar el resto de la terraza pues se dispararía el coste de la obra. Se optó, como siempre recomendamos en estos casos, romper estéticamente. Intentar buscar una baldosa idéntica para igualar sería imposible y quedaría realmente mal. En este caso, la solución adoptada fue colocar una cenefa perimetral para realizar el corte visual de tono y el solado de la nueva terraza, se colocaría a cartabón para romper aún más con la estética del resto del solado.

COMENZAMOS LA OBRA

Lo primero en estos casos es  estudiar el tipo de estructura y el sistema de anclaje y sujeción que vamos a emplear. En nuestro caso, al encontrarnos un forjado decidimos buscar el zuncho perimetral y anclar ahí la ampliación del nuevo forjado.

Colocamos un ángulo de 10cms perimetralmente que servirá de apoyo del nuevo forjado. Éste ángulo queda fijado al forjado mediante anclajes mecánicos de la marca Fisher.

En uno de los laterales nos encontramos con ladrillo, en este caso, el anclaje mecánico es inservible, y tuvimos que emplear taco químico con resina bicomponente.

Para aumentar la resistencia del nuevo forjado, se optó por conectar (a modo de negativos) el forjado existente con el nuevo mediante el

empleo de varilla de acero. Para ello, se realizaron diversos taladros de al menos 70 cms de profundidad y rellenamos dichos taladros con resina epoxi. De este modo, una vez entre en carga el nuevo forjado, digamos que se aprovechará de la resistencia del resto del forjado.

También es recomendado el uso de una resina de unión entre hormigón antiguo y hormigón nuevo. Sika es una especialista en este campo, y por ello utilizamos el SIKA TOP 50 RESINA PUENTE DE UNIÓN.

Después, los pasos fueron sencillos: hormigonar, esperar 7 días para que coja resistencia el forjado antes de desapuntalar y después terminar el forjado con la solución de solado que hemos comentado anteriormente.

Una obra sencilla y muy práctica. El resultado, un nuevo espacio totalmente habilitado para su uso y disfrute.

Podéis ver la galería completa en nuestra cuenta de flickr.

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